El personaje

Juan Carlos Casas participó en el nacimiento del Sindicato Nacional de la Procuraduría Agraria

A los 27 años y a unos meses de ingresar a laborar a la dependencia, fue electo delegado en Durango de la nueva organización, en septiembre de 1998; dos años después , ascendió a la dirigencia nacional en la que ha permanecido con el apoyo unánime de sus compañeros, logrando que autoridades y sindicato caminen de mutuo acuerdo en beneficio de los trabajadores

El duranguenses Juan Carlos Casas Adame es de los contados líderes de la burocracia nacional que pueden atestiguar el nacimiento  de un sindicato. El primero de mayo de 1998 ingresó a la Procuraduría Agraria en su estado natal, apenas concluida su carrera de Ingeniería Civil.

Fue invitado a participar en la dependencia en el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y titulación de Solares Urbanos (PROCEDE) en lo referente a delimitación de las tierras con levantamientos topográficos y a escasos meses entrar a laborar se creó en Durango la delegación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Procuraduría Agraria “Felipe Carrillo Puerto”, en el mes de septiembre de 1998, a la par del surgimiento de la nueva organización gremial. “Fui electo por mis compañeros como delegado sindical en mi estado”, recuerda en su charla con RS.

Tenía 27 años cuando asumí mi primer cargo sindical  y en 1999 acudimos al primer congreso de nuestra organización;  en  año  2000, durante  el segundo congreso y por el ímpetu de los delegados sindicales se le solicitó  a los entonces líderes el cambio de la dirigencia nacional porque quien estaba entonces en la dirigencia, Alfonso González Paz,  tenía una línea  muy marcada con  políticos del PRD, como Dolores Padierna”.

Añade: “Cuando en el 2000 inicié la contienda para la dirigencia nacional, el senador Joel Ayala nos dio todo el apoyo, desde entonces lo he considerado además de mi líder, mi maestro. Fui electo por el voto de los delegados y me vengo a la Ciudad de México en enero del 2001 a tomar las riendas de la dirigencia nacional”.

Trae a la charla una situación anecdótica  cuando González Paz quiso crear otro sindicato y surgieron  algunos connatos, incluso de golpes. “Ahora en la actualidad volvemos a ser amigos, ya se olvidaron esas situaciones con la madurez que ahora tenemos”, dice sonriendo frente a la matinal y aromática taza de café.

“Precisamente este año”destaca—, estamos festejando el vigésimo aniversario  de nuestra  organización sindical y es una satisfacción decir que con el paso de los años los trabajadores nos han favorecido en los congresos con su voto de confianza y nos han dado la oportunidad de continuar en la dirigencia”.

Añade que al paso de los años han ido consiguiendo prestaciones a través de las Condiciones Generales de Trabajo (CGT), en la figura del apartado “B” con que inició su sindicato y ahora con el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), en el apartado “A” por situaciones derivadas de un procurador que quiso desplazar la voluntad de los trabajadores formando otra organización.

Comenta de  la buena negociación y el entendimiento con el actual titular de la dependencia, el licenciado Cruz López Aguilar, que por ser cenecista y campesino conoce de los problemas del campo y de la gente, lo que ha permitido aplicar una visión muy humana en beneficio de los trabajadores a través del otorgamiento de diversas prestaciones, caminando de la mano institución y sindicato.

Evalúa que hasta la fecha, en la Procuraduría Agraria, no existen los problemas de otras dependencias  donde los sindicatos se pelean o batallan con prestaciones que no les han dado. “No es nuestro caso, eso lo tuvimos hace años cuando recién llegamos a la dirigencia cuando hubo necesidad de cerrar la calle de Cinco de Mayo donde se ubican las oficinas centrales, porque no nos tomaban en cuenta y estuvimos a punto de cerrar también Madero que en aquel entonces no era peatonal”.

“Por fortuna intervino Gobernación y se resolvieron las demandas para mejorar nuestras Condiciones General de Trabajo. Entre algunos de los muchos logros está la obtención de los uniformes secretariales y la ropa de trabajo para los compañeros porque en el caso de las mujeres no tenían un distintivo que las ubicara como trabajadoras de la institución. En la actualidad con los uniformes, que en cuanto a calidad han venido de menos a más  hasta ser  hoy en día muy buena calidad,  las compañeras los portan con orgullo porque aparte de que son guapas se ven más bonitas con su uniforme”, destaca.

Dice además que en la cuestión de la ropa de trabajo “esto es más que nada por seguridad e higiene; hay compañeros que realizan labores en el archivo, en mantenimiento o en las bodegas y anteriormente no les daban implementos  como tapabocas, mascarillas, guantes, fajas o batas para  realizar sus funciones; entonces, con su ropa diaria debían trabajar y además del desgaste de sus prensas no contaban  con el vestuario adecuado, por lo que ahora además se evita que su salud se deteriore porque llegamos a tener con el paso de los años, casos de dos compañeros que presentaron algún tipo de infección por el manejo de expediente que llegan del campo con polvo, tierras y otras partículas.  Ahora ese riesgo no existe”.

En cuanto a la equidad de género, el dirigente indica que si bien siempre festejaron en su sindicato al Día de la Mujer, de la Madre, a los hombres no se les festejaba el Día del Padre, “antes las compensaciones por este reconocimiento, las manejábamos en salarios mínimos, cinco o seis salarios mínimos, unos 500 pesos, ahora la prestación ya llega a los dos mil pesos y nos conviene más que sea en cantidad definida porque cada dos años que negociamos  el Contrato Colectivo podemos incrementarla”, concluye este dirigente que vio nacer y  crecer hasta alcanzar la mayoría de edad a su sindicato.

Etiquetas
Ver más

Notas Relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Close
Close