El personaje

Miguel Ángel Yúdico pide a AMLO devolver sus “alas” a Mexicana

El líder del SNTTTASS asegura que hay manera de que la empresa vuelva a volar, pero depende de buena voluntad

A ocho años de que el gobierno de Felipe Calderón cortara las “alas” a Mexicana de Aviación el asunto por hacer justicia a los trabajadores que se quedaron sin empleo de la noche a la mañana, no ha concluido, sigue en juicio.

Así lo expresa en entrevista con RS, Miguel Ángel Yúdico Colín, Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación, Aviación, Servicios y Similares (SNTTTASS), al explicar que la lucha sigue por hacer justicia a los 8 mil 500  de sus compañeros y sus familias que vieron truncada su estabilidad económica y su futuro por lo que fue, sin duda,  un maquinado fraude entre el ex presidente y el hoy prófugo, Gastón Azcárraga.

En uno de los espacios del Salón Ícaro, propiedad de la organización sindical que dirige desde hace 18 años, el dirigente comenta que ni siquiera puede decirse que son despedidos “pues de un día para otro se acabaron las operaciones de la línea aérea y ya no siguió volando; nos quedamos en el limbo porque no estábamos despedidos, no estaba la quiebra,  no teníamos un patrón directo porque Gastón Azcárraga había huido a los Estados Unidos, dándose una situación que nunca había sucedido en México y menos en una empresa con 90 años de existencia”.

A la distancia, el dirigente considera que el negocio lo estaba haciendo Azcárraga –“y aunque no tengo las pruebas”–, con el ex presidente Calderón porque ¿cómo es posible que una empresa que costaba 250 millones de dólares,  la hayan vendido únicamente en  150 millones de dólares y las autoridades aceptaran que les entregaran solo uno?”

Detalla: “Era una empresa del Estado y Cintra era la tenedora de las acciones tanto de Aeroméxico como de Mexicana de Aviación. Y aunque llegaron muchos postores a quererla comprar, curiosamente se la dieron al amigo de Calderón”.

De hecho, analiza Yúdico Colín,  Azcárraga nunca pagó Mexicana al gobierno, “además no tenía una capacidad financiera demostrable como siempre se lo pidió la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y debía muchísima turbosina, debía 150 millones de dólares de impuestos, tenía una deuda con Banorte de cerca de 150 millones de pesos y  con otros bancos por 120  millones de pesos y de repente dicen: Mexicana está quebrada”.

Recuerda cómo se consumó el fraude: “Yo estaba en su oficina de la Torre de Xola viendo unos asuntos y mi me consta que le entró una llamada de Los Pinos y me dijo: en unos momentos más regresó, no te vayas a ir. Mencionó que iba a la casa presidencial y nunca más regresó. Eran como las cuatro de la tarde en vísperas de que cerrarán la empresa. Ahí nos quedamos esperándolo y nunca volvió”.

El líder siente un dejo de inevitable nostalgia cuando dice que entró a trabajar en la aerolínea, allá por 1970, en las oficinas de Juárez y Balderas a los 18 años en el área de reservaciones. “Ahí estuve hasta los 21 cuando terminé mi carrera en Administración de Empresas en la UNAM. Hubo entonces un movimiento sindical y entré al sindicato a los 21 años como Secretario del Exterior, siendo el Secretario General, Alfredo Álvarez Martínez”.

Desempolva sus recuerdos y añade: “Las asambleas se realizaban aquí en este mismo espacio donde ahora está el Salón Ícaro, pues yo fui quien construyó este local, pero antes era pura tierra y contrataban lonas y llegaban tres mil trabajadores a las asambleas. Mis compañeros en esos tiempos les tenían miedo a las asambleas con tres mil agremiados más. Y era el único al que aventaban para ser el maestro de ceremonias, el presidente de debates, etc. Era el valiente que me atrevía a estar al frente en las asambleas. También fui comisionado de trabajo. A mis 66 años tengo  ya 45  de vida sindical”.

Expone el dirigente que desde esa época “siempre hemos sido un sindicato independiente; hace 70 años se independizó de las confederaciones y en sus buenos tiempos Mexicana llegó a tener 15 mil trabajadores, pero cuando empezó a crecer Aeroméxico y llegaron Volaris e Interjet empezó a reducirse”.

Miguel Ángel Yúdico llegó hace 18 años a la dirigencia nacional del SNTTTASS. “Me toca lo más difícil cuando el gobierno vende a través de Cintra a Mexicana de Aviación a Gastón Azcárraga”, subraya y agrega: “Nunca pensé que se cocinaba un fraude de esta naturaleza, pero fue evidente que empezaron a saquear Mexicana porque Gastón sí era amigo del presidente porque si tú dejas de pagar impuestos te cae Hacienda. Imagínate si dejas de pagar 150 millones de dólares, ¿en cuánto tiempo te cae? En este caso la turbosina no la pagaba y se la seguían dando porque era amigo del presidente”.

Para este “chilango” –nacido en Coatzacoalcos–, y radicado desde los cinco años en el barrio de Clavería, en Azcapotzalco, su máxima ilusión como líder “es que nos ayude el presidente para que Mexicana vuelva a volar. Y si no hay la voluntad presidencial, Mexicana no va a regresar. Su futuro y el de 8 mil 500 trabajadores está en manos de Andrés Manuel López Obrador. Que nos haga justicia y nos regrese a Mexicana de Aviación, nuestra fuente de empleo”,

Puntualiza: “Cuando dicen que es imposible no es cierto; existe el capital, existen los inversionistas, están los slots (rutas), que están prestadas”. Y recalca: “Pero si no hay la voluntad del presidente esto no camina. Ahora que se están aplicando las consultas que lo sometan a votación en toda la República para que la gente diga si quiere que regrese Mexicana. Estoy seguro que habría muchos votos a favor”.

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