El personaje

Heladio de la Rosa, líder de la Coalición que redignificará al SUTGCDMX

El trabajador está convencido de la necesidad convertir al sindicato en una organización moderna en la que participen todos sus agremiados.

Sindicalista desde los 24 años en que ingresó a laborar en la planta de asfalto del gobierno capitalino, por el sur de la ciudad y  cuya operación  conoció en todos y cada uno de sus procesos, allá por 1987, Heladio de la Rosa está convencido de que su organización  gremial requiere de un sindicalismo moderno, acorde a los nuevos tiempos, donde los trabajadores tengan una participación más activa.

Desde hace más de un año y convencido de la aniquilación total que la actual dirigencia encabezada por Juan Ayala y sus secretarios seccionales  reelegidos de manera indefinida  en sus cargos— hicieron de los fundamentos ideológicos y de los estatutos del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la CDMX (SUTGCMX), donde se perdieron sus objetivos  al grado de que la organización que costó décadas de lucha de sus fundadores, terminó siendo un apéndice de las autoridades, De la Rosa decidió comenzar a organizar un movimiento que agrupara a todos aquellos ex dirigentes, jubilados y trabajadores en activo, decididos a sumarse a la tarea de rescate de su sindicato.

Para Heladio de la Rosa, quien encabeza la Coalición del Frente Democrático de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México y Alcaldías,  la sana distancia entre funcionarios y dirigentes fue siempre un valioso contrapeso y punto de equilibrio para salvaguardar los derechos de los sindicalizados.

De hecho, confiesa a RS que desde joven y al ser ubicado como “comodín” en los diversos departamentos de la planta de asfalto, entonces dependiente de la Comisión de Recursos Naturales (CORENA), del gobierno capitalino, se percató  de la falta de equipo de seguridad con que debían trabajar sus compañeros, lo que no en pocas ocasiones causó accidentes e, incluso, puso en riesgo sus vidas.

Fue este el motivo que lo llevó a enrolarse en la lucha sindical resultando electo delegado de trabajo apenas a un año de su ingreso; de tal suerte en las elecciones para  el periodo 1990-93 fue designado en el comité ganador como Secretario de Finanzas, pero terminando por ampliar sus funciones a la de un virtual Secretario de Vivienda. Apenas tenía 25 años cuando desempeñó su primer encargo sindical.

En el 93 le propusieron la candidatura a Secretario Seccional,pero en un acto de honestidad dijo no estar aún lo suficientemente capacitado y declinó. Quien fue el entonces candidato perdió por lo que el Grupo de su Planilla Roja debió esperar tres años para volver a contender. Heladio de la Rosa se lanzó a la dirigencia de la sección 38 para el periodo 2006-2009, teniendo la suerte de vencer a las otras tres planillas registradas. A sus opositores los invitó a trabajar, sin resentimientos, por el bien de sus compañeros.

A la llegada del gobierno capitalino  del perredista Cuauhtémoc Cárdenas surgieron algunos conflictos en áreas de trabajo de la planta de asfalto por la inexperiencia de los nuevos funcionarios que no supieron valorar en su justa medida la producción de asfalto que se generaba todos los días del año en tres turnos al grado de que esta área le generaba importantes ingreso al gobierno de la ciudad pues se vendía asfalto de la mejor calidad no solo a las entonces 16 delegaciones sino a particulares y hasta al aeropuerto de la Ciudad de México.

César Buenrostro, entonces Secretario de Obras de  Cárdenas, llegó un día a la planta de asfalto a hacer una presentación “muy rimbombante” y anunció una modernización en la que, sin tomar en cuenta antigüedad laboral ni méritos en el trabajo se intentó despedir a los sindicalizados del área de vigilancia. Recuerda De la Rosa que en entonces director de la planta, Jorge Arganiz, sin mediar diálogo alguno, anunció la toma de nuevas decisiones.

De hecho, recuerda, se subordinó a los trabajadores de vigilancia al personal de la Policía Bancaria e Industrial, además se inició el traslado de sindicalizados a una trituradora que se había puesto en operación en un sitio conocido como Parres, ubicado por la salida a la Carretera Federal de Cuernavaca. Todo se imponía violentando los derechos de los trabajadores de base de la 38, por lo que Heladio y sus compañeros decidieron tomar otro tipo de acciones.

En 1998 decidieron hacer un paro de labores en la planta de asfalto, tomando el control desde hora temprana; la reacción no se hizo esperar y el secretario del director amenazó a Heladio y a su comité con tomar medidas drásticas e incluso demandarlos penalmente pues el parar la producción podría tapar las tuberías, amén de que 40 carros ya se encontraban formados para recibir asfalto.

De la Rosa recuerda que esa provisión se había tomado y ciertas áreas no pararon; empero los directivos de la planta los urgieron a regresar a trabajar bajo la amenaza no solo de demandarlos penalmente sino por el riesgo de tener adentro de la planta una pipa de gas. El vehículo fue movido pero no así la voluntad de los paristas que exigieron la presencia de los funcionarios del gobierno central.

Acudieron al centro de trabajo el Subdirector de Gobierno y el titular de Desarrollo de Personal, a quienes De la Rosa no únicamente les hizo ver la injusticia laboral que se estaba cometiendo con sus compañeros de vigilancia a los que pretendía cesar  sin una retribución justa ni la oportunidad de poder capacitarse para ser ubicados en otras áreas, sino además la falta de una compensación económica extra.

El entonces líder de la 38, ya tenía ocultó un as bajo la manga pues una de sus compañeras que laboraba en las oficinas de los directivos de la planta le había hecho llegar un fax donde se externaba la preocupación por la pérdida diaria de un millón 200 mil pesos por el paro. El líder les hizo ver a los funcionarios que si querían lo podían encarcelar pero no podrían negar que la planta tenía una alta rentabilidad y, por ende, estaba en condiciones de otorgar una justa compensación a los trabajadores. Esta, si bien se dio, no fue en consonancia con el esfuerzo de los agremiados pero marco un precedente para establecer el estímulo en las Condiciones Generales de Trabajo.

Invitado al concluir su periodo a  participar por el Grupo Reforma 39, entones encabezado por el ex líder del Único, Rafael de Jesús Lozano Contreras, logró acceder al cargo de Secretario de Procesos Electorales durante el periodo 1999-2001 de Alfonso Rojo Guerrero, el punto de quiebre vino cuando el mismo Lozano Contreras intento reelegir en la dirigencia del Único a Rojo, amparado en el cambio de Secretario General por el de Presidente.

Fue Heladio de la Rosa uno de los comisionados por el entonces aspirante José Medel Ibarra para manifestarle de frente a líder de Reforma 39, su desaprobación por dar continuidad a un líder “que había encabezado la gestión más gris del sindicato, había desplazamiento de trabajo, las  Condiciones Generales de Trabajo no se cumplían y la representación iba a la baja”.

Tanto Rafael de Jesús como su operador, Armando Ibarra, le dijeron de manera velada: “Esperamos que no te arrepientas de la decisión que estás tomando”. Fue así que nació la coalición que buscó frenar tal imposición, sumándose a la misma otros dirigentes como Carlos Gonzáles Merino y Emilio Fernández Allende. Recuerda el hoy dirigente de la nueva coalición que el asunto reventó cuando sin convocatoria se buscó declarara ganador a Rojo, lo que derivó en un conflicto de seis meses, hasta que por la intervención de la FSTSE se recobró la legalidad en un congreso donde tomó posesión,  José Medel Ibarra.

A la salida del entonces presidente del Único, recuerda Heladio de la Rosa que se negó a aceptar la comisión sindical que le ofrecían y decidió sumarse activamente en la Sección 7, de la cual, hace 6 años, y en apoyo a un proyecto político se pasó a la Sección 12, en la cual actualmente labora.

Enemigo jurado de las reelecciones, Heladio de la Rosa dice que el Único debe hacer una revisión a fondo de sus estatutos, devastados por Juan Ayala y su camarilla, buscando que los trabajadores participen más activamente, porque la ciudad requiere un sindicato moderno que sea referente a nivel nacional.

Indica que la Coalición ya trabaja en la elaboración de documentos básicos para que los sindicalizados se interesen en su sindicato y participen más activamente pues hay muchos asuntos que atender como el respeto a los tabuladores, la devolución del ISR que fue devuelto al gobierno de Miguel Ángel Mancera, pero no fue reintegrado a los trabajadores.  También debe auditarse a la Caja de Previsión para saber qué hicieron líderes y funcionarios corruptos con el dinero de los agremiados del Único.

Entresacados

La sana distancia entre funcionarios y dirigentes fue siempre un valioso contrapeso y punto de equilibrio para salvaguardar los derechos de los sindicalizados.

El SUTGCDMX debe hacer una revisión a fondo de sus estatutos, devastados por Juan Ayala y su camarilla, buscando que los trabajadores participen más activamente,

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