Investigaciones especiales

Gobierno de la CDMX rehabilita a líder de la Alianza de Tranviarios

Funcionarios de la pasada administración, en contubernio con el ex director del Servicio de Transportes Eléctricos, intentaron quitar del liderazgo a Benito Bahena.

Convencidos de que en 2018 ganarían el gobierno de la CDMX y la Presidencia de la República, el grupo político del ex Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, cometió toda una serie de abusos y atropellos en contra de aquellos dirigentes sindicales que como Benito Bahena Lome, líder de la Alianza de Tranviarios de México (ATM),  se negaron a sumarse al proyecto del PRD, operado por el entonces Secretario General de Gobierno y actual diputado federal, Héctor Serrano Cortés.

Pasando por alto las leyes laborales, Serrano y los integrantes del llamado Club de Toby, entre los que destacaron los ex asambleístas Mauricio Toledo, Iván Texta, Valentín Maldonado y Raúl Flores, apoyaron a sus incondicionales para intentar  desplazar a  liderazgos legalmente constituidos con el apoyo de funcionarios como Eduardo Venadero Medinilla, ex titular del Servicio de Transportes Eléctricos de la CDMX, quien avaló como supuesto líder de la ATM a Eugenio Rangel García.

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Entre los integrantes de esta mafia que anuló los derechos de miles de trabajadores sindicalizados en la capital del país, también se ubican al  dirigente de los bomberos denunciado por  venta de plazas y acoso sexual, Ismael Figueroa, y al líder del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la CDMX (SUTGCDMX), Juan Ayala Rivero, éste último, como denuncia a RS , llegó al grado de pagar los abogados que han tramitado el amparo de Rangel ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA), ante la negativa del organismo por otorgarle la toma de nota, al “espurio dirigente”.

Tanto Figueroa como Ayala vieron frustradas sus aspiraciones de ser diputados locales de mayoría al perder en las delegaciones Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero. Al igual que la mayoría de los candidatos del frente encabezado por el PAN y el PRD, fueron arrasados por la ola morenista que echó por tierra sus planes a futuro.

PORROS CONTRA DEMOCRACIA SINDICAL

La historia del golpe a la ATM comenzó cuando Rangel junto con un grupo de choque, tomó por asalto las oficinas sindicales ubicadas en Municipio Libre 402, el 25 de julio de 2015. En la reyerta los rijosos obligaron a Benito Bahena a firmar su renuncia como Secretario General, al más puro estilo gansteril, so pena de ser golpeado por más de cien porros.

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Bahena Lome acudió ante Serrano Cortés, Secretario de Gobierno,  a exponer el atropello a lo que el funcionario le aseguró “No te preocupes, Benito, cuenta con todo mi apoyo; tú eres el dirigente y voy a dar instrucciones a Venadero para que te atienda”.

El dirigente muy pronto se enteró de la forma en que aplicaba el doble lenguaje del hoy legislador de San Lázaro pues lejos de atenderlo, Eduardo Venadero le cerró las puertas y además les retuvo el salario a los 20 miembros de su comité y la entrega de cuotas. En su lugar reconoció a Eugenio Rangel, sin contar con la toma de nota.

Jurídicamente, la imposición de los funcionarios y legisladores perredistas pasó por alto dos importantes detalles: el periodo sindical concluía el 30 de agosto del 2015 y olvidaron que la mayoría de los auténticos trabajadores habían elegido para un periodo más al frente de los tranviarios a Benito Bahena, cuya legitimidad sí estaba avalada por las autoridades del trabajo.

Rangel carecía de toda representación pues no formó parte de la planilla elegida para el periodo 2015-2019, razón por la cual la Junta Local le negó en reiteradas ocasiones su toma de nota pues nunca contó con el apoyo de los más de los casi 3 mil tranviarios. Pese a ello, Venadero le dio el visto bueno, permitiéndole comisionar a unas 40 personas de un comité sin validez oficial.

De hecho, en 2016, “El Club de Toby”, llevó a tal extremo su intromisión en la Alianza de Tranviarios al intentar promover un punto de acuerdo para obligar a Venadero a desconocer a Benito Bahena, bajo el argumento de la existencia de un conflicto sindical. Curiosamente, los diputados locales del PRD, no exigían tal segregación para Rangel.

FRAUDES AL DESCUBIERTO

El pasado mes de febrero, la noticia de que la nueva administración capitalina, encabezada por la doctora Claudia Sheinbaum, había descongelado los salarios a Bahena Lome y los integrantes de su comité, fue un verdadero cubetazo de agua helada para Rangel y sus ex socios del PRD, pero sobre todo para Eduardo Venadero al que el dirigente de los tranviarios tiene denunciado ante la procuraduría capitalina por la presunción de un fraude de 200 millones de pesos, por obras de mantenimiento nunca realizadas en las vías del tren ligero.

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Desde noviembre pasado al acercarse el cambio de administración en la CDMX, la gente de Rangel amenazó a los funcionarios de Servicios de Transportes Eléctricos con tomar represalias en caso de devolver las cuotas retenidas al comité de Bahena, lo mismo que el pago de sus salarios caídos. De hecho, Rangel y sus seguidores, también están acusados ante el ministerio público por haber falsificado la firma del líder tranviario para realizar sin su autorización adquisiciones y asignación de plazas.

El dirigente  detalla a RS que además de las represalias políticas, la agresión en contra de su sindicato tuvo un trasfondo económico pues la intención de Serrano, del ex Jefe de Gobierno y Venadero, era sustituir el trolebús a cambio de adquirir autobuses chinos de baterías, que por su inoperancia ni siquiera son usados en su país de origen. “Sabían que Benito Bahena les estorbaba en sus planes y por eso buscaron quitarme de en medio”.

Y lo que con toda seguridad también sabían era de la afinidad ideológica y política del dirigente de los tranviarios con el hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.  De hecho, tras el artero golpe a su organización, el entonces precandidato presidencial escribió en su Facebook haberse reunido 15 días después de la elección intermedia del 2015 con quien fuera candidato a diputado federal por Iztacalco.

AMLO puntualizó sobre el ilegal desplazamiento del dirigente, afín a Morena: “de manera injusta fue destituido por un grupo auspiciado por el entonces Secretario de Gobierno, Héctor Serrano, y el director de esa empresa, Rubén Eduardo Venadero, quien fungió como delegado del PRD durante las elecciones. Es obvio que protestamos por estas prácticas autoritarias y apoyamos a Benito Bahena”.

La resistencia de Bahena a entregarles uno de los sindicatos más antiguos del país a la mafia del “Club de Toby”, también dejó truncos otros negocios que Serrano y Venadero tenían en mente como la privatización del Deportivo Tranviario –donde ha jugado béisbol el hoy Jefe del Ejecutivo—donde tenía previsto concesionarlo a particulares para instalar un Club Acuático, así como la entrega de dos extensas superficies en los depósitos de las subestaciones Potrero y San Andrés Tetepilco, para construir unidades habitacionales que, por supuesto, no reportarían ningún beneficio a los tranviarios.

Ahora que Benito Bahena está de vuelta con la legalidad de su lado y dispuesto a seguir adelante con las denuncias presentadas contra los integrantes del “Club de Toby”,  sus detractores tiemblan al saber que se metieron con el líder equivocado.

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Un Comentarío

  1. No mientas y entérate bien cuando gustes te esperamos en el sindicato y verás que ni porros somos, la mayoría se hartó de Benito y sus despilfarros hacia Morena y solo lo que busca es empoderamiento y beneficios para el

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