Investigaciones especiales

Productividad del trabajador = pago de utilidades: IMEF

Nuevo esquema, basado en la productividad, será un ganar-ganar  para empresa y trabajadores, aseguran expertos

La participación de los trabajadores en las utilidades (PTU), es una prestación económica constitucional, pese a lo cual de manera paulatina se encamina al desuso. La fórmula para entregarla por las empresa en México se debe modificar y convertirse en un estímulo a la productividad de los trabajadores, en lugar de un pago anual generalizado, consideraron especialistas del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Carlos Amtmann Iriarte y Enrique Pérez, integrantes del instituto reconocen que el pago de utilidades no tiene relación con el desempeño y las e,presas lo ven como un impuesto más que no permite distinguir al buen trabajador, del mal trabajador y se les gratifica a todos por igual.

“Es importante para las empresas que haya incentivos, si como empresa se pueden alinear los incentivos a la calidad, a la cantidad de acciones o a la rapidez con que hacen su trabajo, la gente te va a responder”, aseguró Amtmann Ituarte.

Por ello proponen la creación de un Programa de Productividad Interno en cada empresa que permita un reparto basado en su desempeño.

“El reparto de utilidades es una manera de retribuir a los empleados por lo que contribuyen a las utilidades de la empresa”, señaló Enrique Pérez, por lo que la distribución proporcional a sus resultados sería un ganar-ganar.

Es justo entre los meses de mayo y junio, cuando las empresa formalmente constituidas en México -conocidas como personas morales y personas físicas- deben repartir a sus trabajadores el 10 por ciento de las utilidades que generaron durante el año, según los resultados de su declaración fiscal anual.

En el Capítulo VIII  -artículos 117 a 131- de la Ley Federal del Trabajo, regula esa prestación prevista en el artículo 123 constitucional, por lo que establecen las reglas para la participación de los trabajadores en las utilidades, la cual se divide en dos partes, la primera en cantidades iguales para todos los trabajadores, tomando en cuenta el número de días trabajados por cada uno en el año; y una segunda, en proporción al salario devengado.

La fórmula vigente desde 1962 en la Constitución Política ha provocado que las empresa busquen novedosas alternativas para evadir el pago, tales como la reconstitución o cambio de giro de la empresa periódicamente, para beneficiarse de la excepción para quienes tengan menos de un año de operación, aún cuando se trata de una estrategia que puede ser impugnable por los trabajadores.

También optaban por falsear el reporte de salarios ante el IMSS e inscriben al trabajador con sueldos mínimos. Como consecuencia de la reciente reforma laboral, esa práctica está penalizada, por lo que la expectativa es que deje de ser utilizada.

Otra forma de evadir el pago de esa prestación económica, como consecuencia de las reformas de la Ley Federal del Trabajo que entraron en vigor el 1 de diciembre de 2012, es utilizar la figura del outsourcing, con lo que las empresas simulan que no tienen obligaciones de esa naturaleza con los trabajadores.

En mayo corresponde a las personas Morales -empresas- la entrega de la participación de los trabajadores en las utilidades (PTU), y en junio a las personas físicas con actividad empresarial 

Aunque en México la ley obliga a las empresas al pago de utilidades, hay países como Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia y Nueva Zelanda, en donde el sistema es voluntario por parte del patrón o se establece en el contrato de trabajo de manera específica; mientras en Brasil, Colombia, Ecuador, España, Perú y Venezuela funcionan como en nuestro país.

LEJOS DEL 10%

Aunque la ley obliga que el 10 por ciento de las utilidades se deben repartir entre los trabajadores, muchas empresas no cumplen con ese porcentaje.

Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2016 (la más reciente en su tipo), elaborada por el INEGI, se reportaron 6 millones de trabajadores en las principales 12 ramas económicas en el país cuyas utilidades debieron implicar una repartición de 28 mil millones de pesos a los empleados, pero en realidad no fue así, aseguraron los especialistas del IMEF.

El caso más evidente es el sector de la construcción, cuya utilidad reportada fue de 56 mil 329 millones 870 mil527 pesos, pero sólo repartió a sus trabajadores alrededor del 1 por ciento, con 660 millones 405 mil 34 pesos, que divididos entre el número de trabajadores con derecho al pago hubiera sido de 30 mil 260 pesos.

Le sigue la rama económica de generación y distribución de electricidad, suministro de agua y de gas, que tuvo como ganancia en 2016, 7 mil 341 millones 956 mil 815 pesos, y sólo entregó a 14 mil 835 empleados, 110 millones 682 mil 50 pesos, lo que significó alrededor de 7 mil 460 pesos y no los 49 mil 490 pesos que les correspondería.

Por el contrario, destacan los servicios educativos que según el análisis elaborado por el IMEF, superaron el 10 por ciento obligado por la ley y lo llevaron al 47 por ciento. Sin 

embargo de los 954 mil 270 trabajadores registrados, solamente contemplaron como candidatos a recibir a 106 mil 181, lo que vuelve inequitativa la distribución, pues más del 89 por ciento de los trabajadores no acceden a esa prestación.

Los servicios financieros y de seguros, sólo el 39 por ciento de los 478 mil 596 trabajadores, es decir 189 mil 31, recibieron utilidades con un total de mil 431 millones 422 mil 494 pesos, cuando las ganancias ascendieron a 37 mil 528 millones 541 mil 438 pesos.

MILLONARIAS UTILIDADES  EN LA BANCA COMERCIAL

Es importante destacar que en esa rama económica, sólo la banca comercial contaba, en enero de este año, con 255 mil 952 empleados, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), de los cuales 133 mil 789 estaban contratados a través de terceros o empresas outsourcing -y por tanto legalmente no son considerados como bancarios-, y sólo 122 mil 952 de manera directa por las instituciones.

Los bancos con mayor número de trabajadores contratados a través de terceros o empresas outsourcing son: Banco Azteca 47 mil 495, BBVA Bancomer 32 mil 380, Compartamos Banco 17 mil 812, Scotia Bank 9 mil 887, FAMSA 6 mil 815 e Inbursa 5 mil 158.

En 2018, la banca comercial registro utilidades por 157 mil 100 millones de pesos; en 2017 por 137 mil millones, 2016 por 107 mil 299 millones, 2015 por 98 mil 807 millones, 2014 por 92 mil 713 millones y 2013 por 104 mil 388 millones de pesos. No existen datos disponibles de la participación de los trabajadores en las utilidades de la banca comercial.

El escenario ideal será un círculo virtuoso en el que las empresas tengan trabajadores con un mejor desempeño, se logren mejores utilidades, se repartan mejores montos, los beneficiarios tengan recursos para gastar más, con ello se consuma más y crezca el PIB del país y se impulse la generación de empleos productivos.

Además, quien  exhibe el reparto de utilidades tiene 14 días de salario mínimo lib es de ISR, no tiene carga del IMSS ni de Infonavit y tampoco de Impuesto Sobre Nómina, por cada peso neto a la empresa le cuesta 1.30 pesos, lo cual es conveniente. La meta será que en la ley se modifique la formula de repartición y de manera interna en cada empresa se motive a los empleados a ser más productivos y, a la vez, se les compense en tiempo y forma con el incentivo económico. 

Ley Federal del Trabajo

Artículo 123. La utilidad repartible se dividirá en dos partes iguales: la primera se repartirá por igual entre todos los trabajadores, tomando en consideración el número de días trabajados por cada uno en el año, independientemente del monto de los salarios. La segunda se repartirá en proporción al monto de los salarios devengados por el trabajo prestado durante el año.

Dato

Parámetros para entregar
o recibir el pago de utilidades

–   Empresa con más de un año en operaciones

–  Utilidades netas por 300 mil pesos o más, avaladas en la declaración anual de impuestos, de las cuales se reparte entre los trabajadores el 10 por ciento.

– Empleados con mínimo 60 días en la empresa

– Si hubiera dejado la empresa (despido o renuncia) previa al pago de utilidades, las puede reclamar posteriormente

– Una comisión con representantes de los trabajadores participan en el proceso de reparto

– La proporción es 50% en partes iguales para todos los empleados, 50% proporcional al salario que perciben.

– Si el empleo es vía un outsourcing, la empresa no tiene obligación de pagar utilidades

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