Entretenimiento

Para la televisión mexicana las las gorditas no existen, sólo las bellas y curvilíneas

Angélica Vale y Jenny Rivera son la excepción de talento en grandes proporciones; son las flacas y llenas de implantes las que acaparan el mundo del espectáculo

Desgraciadamente el concepto de belleza se ha encasillado en aquellas mujeres flacas y llenas de implantes, la farándula mexicana no ve con buenos ojos a las que son gorditas bellas y hasta el tope de talento.

En la pantalla chica y grande estrellas curvilíneas son la que acaparan los papeles estelares. Cuando tenemos suerte, es una mexicana la que protagoniza, por qué en la actualidad el espectáculo mexicano está plagado de extranjeras que dicen tener corazón mexicano.

Tal parece que los productores prefieren trabajar con mujeres de diferentes nacionalidades en el show mexicano, me atrevo a pensar que el acento o ciertos rasgos faciales hacen que sean más atractivas en la pantalla.

No tengo duda que hay mucha belleza mexicana, solo hace falta darse una vuelta por todos los estados del interior de la República para encontrar un puñado de mujeres extremadamente hermosas. Los cazadores de talentos debieran tomarlas, educarlas, prepararas y sacar a flote todo el talento oculto para que nuestra televisión vuelva a tener estrellas de la talla de María Félix, Silvia Pinal o Magda López.

No niego que en la actualidad hay mujeres bellas que ocupan espacios importantes, pero todas ellas tienen en general los mismos rasgos exóticos y flacuchentos. Los encargados de dirigir el espectáculo mexicanos se olvidan que la belleza también se sirve en plato grande por lo que las mujeres carnosas también pueden protagonizar proyectos.

Las gorditas y talentosas están olvidadas y hasta relegadas, se les olvida a los ejecutivos que el grueso de la población mexicana es gruesa de piel, es decir, la mayoría de las mexicanas somos generosas en carnes y atributos y están olvidando complacernos al poner solo hueso con piel frente a la cámara.

Angélica Vale es una mexicana que se ha ganado su puesto a lomo partido. Los productores desdeñaban su imagen gordita para protagonizar. El inmenso talento de la hija de Angélica María le ha valido para ganarse un lugar importante en el espectáculo mexicano. Proyecto que agarra la mujer de huesos anchos, proyecto que es rotundamente exitoso. Con ella queda clara la idea de que más carne no es sinónimo de menos pantalla.

Sheyla es el claro ejemplo de que el exceso de carne apoca el exceso de talento. La rubia tiene tremenda voz, mucho poder en la actuación y la comedia y sin embargo los encargados del show en México no le dan un espacio importante porque no tiene un cuerpo escultural. Los espectadores perdemos en este caso, nos perdemos de ver a la regia en acción.

Isabel Madow es el nombre de otra bella que perdió popularidad al aumentar carnes. La ex símbolo sexual dejó de aparecer en pantalla después de parir y subir varios kilos. Aunque debo reconocer que no todo México no está llorando por su ausencia, si son varias centenas de hombres los que desearían verla todavía en pantalla para ver si esos tremendo melones se convirtieron en sandías. Marisol Santacruz aunque no tenía mucha pantalla si estaba incluida en algunos proyectos importantes de comedia, su imagen sexi le hacía ganar puntos. Por desgracia para la rubia el sobrepeso le ha quitado trabajo y adeptos, no se le ha visto en ningún proyecto a raíz de que gano varios kilos después de posar para una revista de caballeros.

Alicia Villareal es otra de las mexicanas que aunque tienen cachetes, tienen talento. La ex vocalista de Límite tenía una peculiar voz y aunque sí logró abrirse paso en la farándula con todos y sus regordetas mejillas, era señalada por sus compañeras de trabajo por estar más generosa que ellas. Alicia se retiró para criar a sus hijos, hace poco se habló de un regreso al mundo de la música y la pregunta que dicta a su retorno es: ¿todavía tiene simpáticos cachetes?

Jenny Rivera es una de las mujeres que dejan claro que ser gordibuena y tener talento no están peleados. La cantante se abrió paso en el mundo de la música sin dejar de resaltar sus atributos físicos. Las pronunciadas curvas de la interprete fueron una de las razones de su éxito, centenas de mexicanas se sentían identificadas con las letras de sus canciones y con su apariencia.

Jenny le sacó provecho a sus carnes y a su atento, es una lástima que el destino la haya arrebatado antes de tiempo. Chiquis Rivera, hija de la desaparecida cantante, tiene todos los atributos para ocupar los zapatos y hasta los trajes de mamá. El talento se agradece con el físico atractivo, no hay duda de eso, pero no se debe olvidar que el atractivo también puede venir en generosas porciones, esto engrandece el éxito y nos hace sentir identificados. Disfrutamos ver atributos en el espectáculo, admiramos cuerpos “perfectos”, pero exigimos, como espectadores que se les dé oportunidad a las gorditas pero bonitas y llenas de talento

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