Editorial

El salario mínimo en México

El salario mínimo se ha definido como la cuantía mínima de remuneración que un empleador está obligado a pagar a sus asalariados por el trabajo que éstos hayan efectuado durante un período determinado, cuantía que no puede ser rebajada ni en virtud de un convenio colectivo ni un acuerdo individual.

Sobre la base de esta definición, se considera que existen salarios mínimos en más de 90 países de los estados miembros de la Organización Mundial del Trabajo (OIT).

La finalidad del establecimiento del salario mínimo es proteger a los trabajdores contra el pago de remuneraciones indebidamente bajas. La existencia de una remuneración salarial mínima ayuda a garantizar que todos se beneficien de una justa distribución de los frutos del progreso y que se pague un salario mínimo a todos quienes tengan empleo y necesiten esta clase protección. Loa salarios mínimos también pueden ser un elemento integrante de las políticas destinadas a superar la pobreza y reducir la desigualdad, incluyendo las disparidades que existen entre hombres y mujeres.

Los sistemas de salarios mínimos deberían ser definidos y diseñados de tal forma que actúen como complemento y refuerzo de otras políticas sociales y de empleo que tienen por objeto establecer las condiciones de empleo de trabajo, por ejemplo, las políticas en materia de negociación colectiva.

Con el transcurso del tiempo, la finalidad del salario mínimo se ha transformado, y esta ya no se considera simplemente como herramienta de política aplicable de forma lectiva en algunos sectores de bajos salarios, sino que se ha convertido en instrumento de cobertura mucho más amplia.

Cuando se define un salario mínimo, es importante indicar de manera especifica que componentes del salario podrán contabilizarse a efectos de calcular la cuantía mínima, cuales serán las condiciones bajo las cuales se admitirá un pago en especie y el valor máximo de esta parte del del pago, cuál será la forma de cálculo del salario mínimo para los trabajdores remunerados a destajo , es decir, por unidad de obra realizada, y si la tasa mínima corresponde a la tarifa horaria o a una tarifa mensual.

En síntesis, la remuneración mínima, salario mínimo o sueldo mínimo, es la cantidad mínima de dinero que se paga a un trabajador en un determinado país y a través de una ley establecida oficialmente, para un determinado periodo laboral (hora, día o mes), que los empleadores deben pagar a sus trabajadores por sus labores.

El salario mínimo, en términos reales, es susceptible al valor de las monedas y a la inflación debido a que durante las devaluaciones monetarias el trabajador pierde poder adquisitivo, de la misma forma que ocurre con los periodos inflacionarios. Muchas veces, los aumentos en el salario mínimo buscan restablecer el mismo poder adquisitivo existente antes de la devaluación o un período inflacionario.

La normativa sobre salarios mínimos, con sus diferencias, está presente en la casi totalidad de los países del mundo, y su objetivo, explícito o no, es la reducción de la desigualdad de salarios.

La fijación del salario mínimo puede ser por ley o por acuerdos de negociación colectiva, hecho que dependerá de la normativa vigente en cada país. Otra fuente de heterogeneidad importante en la normativa sobre salario mínimo puede fijarse para todo el país o puede diferir entre regiones.

Consecuencias positivas que se le suelen atribuir al salario mínimo:

  • Reducción del trabajo mal pagado, que puede ser visto como explotación laboral, es decir injusto y de explotación.
  • Reducción de la dependencia de los trabajadores que perciben salarios más bajos de las ayudas estatales, hecho que puede ser dar lugar a una reducción de impuestos.
  • Aumento de la productividad, ya que se fomenta la inversión en capital y formación, desincentivando el empleo de mucha mano de obra.

Consecuencias negativas que se le suelen atribuir al salario mínimo:

  • Aumento del desempleo para los que perciben salarios bajos, ya que los costos de los sueldos más altos incentivan la reducción del número de empleados.
  • Salarios medios más bajos.
  • Aumento del subempleo o de la economía informal.
  • Aumento de los precios de los bienes y servicios básicos.

En México se anuncio el aumento del salario mínimo de 88.36 pesos a 102.68 pesos diarios a partir del primer día de enero de 2019. La nueva alza equivale a 14.32 pesos más o 16.20%. “Es un evento histórico porque iniciamos juntos una nueva etapa en la política salarial de nuestro país”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien estuvo acompañado en el acto por los representantes de los sectores empresarial y obrero.

Cabe señalar que por primera vez en la historia del país el aumento salarial rebasa la barrera de los 100 pesos que se había convertido en una condicionante en los aumentos salariales anteriores, ya que lo consideran detonante inflacionario.

Etiquetas
Ver más

Notas Relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Close